Nostalgia en sus calles empedradas, tranquilidad que se respira en el aire, tejados enmohecidos por el tiempo, historia, leyendas, personajes, sabores que reflejan tradición… es lo que podemos encontrar en México a través de sus PUEBLOS MÁGICOS.
Los Pueblos Mágicos, (denominados así por el programa desarrollado por la Secretaría de Turismo en colaboración con instancias gubernamentales y gobiernos estatales y municipales), contribuyen a impulsar su atractivo turístico enalteciendo su riqueza cultural e histórica que cada uno de los pueblos tiene, y son una alternativa fresca y diferente para el turismo tanto nacional como extranjero.
Son lugares pintorescos por la antigüedad que rodea sus calles y debido a la riqueza natural de su territorio, se han convertido en lugares ideales para descansar un fin de semana o bien para invertir en bienes raíces.
El pasado 17 de junio, en Pátzcuaro dentro de la reunión nacional de Pueblos Mágicos, fue declarada Santa Clara del Cobre como el cuarto pueblo mágico para el Estado de Michoacán, colocando así al Estado como el primero en toda la República Mexicana con el mayor número de pueblos mágicos.
Santa Clara del Cobre es famosa por las maravillas artesanales que con el cobre se trabajan. Diversos diseños exclusivos como: jarrones, platones, cazos, brazaletes son trabajados por finas manos artesanas que convierten un pedazo de metal en toda una obra de arte.
Ubicada a 20 km de Pátzcuaro y 76 km de Morelia, Santa Clara es una pequeña localidad que ofrece a sus visitantes, no sólo el encanto de sus artesanías, sino la belleza de sus casas blancas con techos de teja roja, de entre las que destaca un kiosko con techo de cobre que se ilumina con los rayos del sol en medio de la plaza principal destellando entre las casas y descubriendo un pueblo que verdaderamente se antojo conocer.