TLALPUJAHUA
Tlalpujahua es también un destino mágico lleno de encanto arquitectónico; puedes visitarlo tan rápido como te lo propongas en tu itinerario a través de los Pueblos Mágicos. Se localiza a 156 km de Morelia. Limita al norte con el Estado de México, y al oeste con Senguio y Maravatío. Goza de un clima templado en tiempos de calor y frío durante el invierno, convirtiéndolo en un sitio agradable para un fin de semana romántico, o bien, explorando en familia los misterios que envuelven al pueblo.
En sus inicios, Tlalpujahua fue un importante pueblo minero, pero a través de los años el metal escaseó y las minas quedaron en el olvido. Una de las minas llamada: Dos Estrellas, actualmente funge como el primer museo minero en nuestro país y como lugar turístico donde se puede disfrutar de un agradable paseo y la visita al museo tecnológico, que es uno de los pocos en que se muestran edificaciones originales, salas de exposición, visita a la mina, talleres de mantenimiento originales, zona recreativa y de venta de artesanías. La entrada es gratuita, con visita guiada.
Cerca del pueblo encontrarás la Presa Brockman, un destino de gran belleza natural que invita al esparcimiento y actividades deportivas como: campismo, ciclismo, pesca, esquí y canotaje. Ahora que si lo que prefieres es empaparte de las tradiciones y sentir la hospitalidad de su gente, puedes disfrutar del recorrido de leyendas o bien, sentarse en la plaza disfrutando un rico café.
La comida típica del municipio es la barbacoa de hoyo, la cabeza de res al horno y la sopa de hongos; los sopes de maíz azul rellenos con carne de res con nopales, quelites, mole verde con pollo, hongos con chile poblano, tacos de cabeza de borrego; pan de pulque del Real de Arriba, pan de pucha de Tlacotepec y champurrado; nopales en escabeche, mole de guajolote, corundas, huchepos, fruta en conserva.
Tlalpujahua tiene fama artesanal en la fabricación de esferas navideñas, y por si fuera poco, los artesanos trabajan la cantera esculpiendo verdaderas obras de arte; hay cerámica a media y alta temperatura, alfarería, orfebrería en plata, herrería artística, farolería en latón, muebles rústicos y coloniales, arte plumario, en popote, acuarela y óleo.
Como ves Michoacán está rodeado de pueblos tan mágicos y maravillosos que hay que conocer sin tener que viajar distancias largas. Cada uno tiene su encanto, su aroma, su color, su alma … Son una opción diferente para relajarte y aprender más de las riquezas de México. Organízate en familia para lanzarte un fin de semana.