Morelia, Mich., Patricia Torres.– No desaparecer la tenencia vehicular en Michoacán representaría una medida contraproducente para los distribuidores de automotores, dado que registrarían desde la disminución en sus ventas, hasta el cierre de sus empresas y pérdidas de empleos, de allí que hacen un llamado a legisladores y candidatos a la gubernatura para que se llegue a una solución óptima.
En rueda de prensa conjunta, Guillermo Rosales Zárate y Juan Pablo Arriaga Diez, director ejecutivo de relaciones institucionales de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores y presidente de la AMDA estatal, respectivamente, manifestaron su preocupación ante la desaparición de este impuesto a partir del 1 de enero del 2012, en estados circunvecinos y que Michoacán no lo haga así.
Si bien reconocieron que actualmente el gobierno federal subsidia ya de este impuesto a vehículos de modelo reciente y la medida se ampliará el próximo año a los estados del país, dado que se ha dejado a libre albedrío cobrarlo o no. En Michoacán se tiene previsto seguir cobrando este impuesto, por lo que los distribuidores de automotores temen que los propietarios cambien las placas de sus coches a otro estado.
Lo ideal, destacó Arriaga Diez, es que haya una homologación estatal "mínimo con los estados vecinos para que no hubiera este desorden". Recordó que lo que perderá el gobierno del estado no sólo será la tenencia, sino además por la disminución en la recaudación de impuestos causados por la venta de vehículos nuevos como el IVA, ISAN, derechos vehiculares y emplacamiento, "va salir el tiro por la culata".
"En Michoacán hace falta muchas cosas por hacer y recursos, pero creemos que todavía se pueden generar economías para compensar la falta de los 400 millones de pesos que es lo que se genera de tenencia anualmente, en forma responsable se pueden generar más economías; queremos un gobierno delgado", resaltó el empresario.
Michoacán y Campeche son las únicas entidades del país que tienen considerado continuar cobrando este impuesto, "pero eso será contraproducente: la gente se irá del estado", ya que, al hacer estimaciones destacaron que al menos diez mil de las 19 mil unidades que se venden anualmente se perderían.
Ante esta situación los empresarios ya han realizado gestiones ante el gobierno michoacano y legisladores locales, pero sin que hayan prosperado sus planteamientos; de allí que ahora volteen sus ojos a los candidatos a la gubernatura y hacerles ver que no prosperará el dejar vigente este impuesto.