Morelia, Mich., Patricia Torres.– Con la finalidad de evitar daños a la salud, provocada por diversos residuos electrónicos, autoridades de la Secretaría de Urbanismo y Medio Ambiente (SUMA), el Consejo Estatal de Ecología (Coeeco) y del ayuntamiento capitalino dieron a conocer la realización del Reciclatrón el próximo 23 de septiembre en la plaza Valladolid.
El 50 por ciento de los recursos económicos obtenidos a través de los equipos que se recaben ese día serán destinados al asilo Miguel Hidalgo, por lo que se pretende que instituciones educativas, empresas, dependencias gubernamentales y sociedad en general se sumen a la tarea de entregar aparatos electrónicos en desuso.
Durante la presentación a los medios de comunicación del Reciclatrón, Mauro Ramón Ballesteros Figueroa, presidente del Coeeco informó que los grandes electrodomésticos, tales como refrigeradores, frigoríficos, lavadoras, secadoras, hornos eléctricos, placas de calor eléctricas, hornos de microondas, aparatos de calefacción, calentadores eléctricos, ventiladores eléctricos, aparatos de aire acondicionado son elaborados con plomo, que puede provocar anemia o neurotoxicidad.
A su vez, el mercurio que produce neurotoxicidad y/o daño al cerebro de fetos, está contenido en aspiradoras, planchas, tostadoras, freidoras, cepillos de dientes, máquinas de afeitar, relojes, balanzas, secadores para el cabello, cuchillos eléctricos, cafeteras, licuadoras. El cadmio es un químico que provoca alteraciones reproductivas y/o cáncer se le encuentra en equipos de tecnologías de la información y telecomunicaciones.
Y el cromo hexavalente, utilizado en la fabricación de aparatos electrónicos, como radios, televisores, videocámaras, amplificadores de sonido e instrumentos musicales, a la larga son consecuencia de daños a los ojos y/o cáncer. Por su parte, los bifenilos polibromados y el difenil eter polibromado, alteran la función tiroidea y ocasionan problemas de comportamiento y desarrollo, se les ubica en aparatos de alumbrado, herramientas eléctricas y electrónicas, taladradoras, sierras y máquinas de coser.
Ante este panorama las autoridades recordaron que ante los avances tecnológicos los productos electrónicos tienen una vida corta, por lo que después de su uso se convierten en residuos electrónicos, considerados por la legislación como residuos de manejo especial. Y si a esa situación se suma que nuestro país se ubica en el segundo de Latinoamérica al generar residuos electrónicos y la mayoría no son dispuestos adecuadamente, por lo que es importante impulsar una cultura hacia el usuario final y conozca qué hacer cuando termine su vida útil.
La urgencia de implementar un programa permanente de recolección y reciclaje de residuos electrónicos en Michoacán para crear una mayor conciencia y cultura ambiental, reduciendo su generación y evitar los efectos nocivos que provocan en la salud, fue resaltada por Ballesteros Figueroa, quien además recomendó que el reciclaje de los componentes contenidos en los aparatos ya mencionados no puede hacerse por manos inexpertas, sino a través de los centros de tecnología adecuados.