Morelia, Mich., Patricia Torres.– Debido a que Michoacán se ubica en una importante zona sísmica, se hace necesario estar al tanto de los avances tecnológicos, de allí que el doctor José Manuel Jara Guerrero, profesor investigador de la Facultad de Ingeniería Civil de la Máxima Casa de Estudios, además de acudir al XVIII Congreso Nacional de Ingeniería Sísmica, tendrá a su cargo la conferencia magistral sobre las técnicas utilizadas para rehabilitar puentes.
En este Congreso que se llevará a cabo en la ciudad de Aguascalientes del 26 al 29 de octubre próximos, Jara Guerrero disertará sobre rehabilitación y refuerzo físico de puentes, que califica de "vitales para el funcionamiento de una sociedad"; tan sólo el país, informa, tiene más de seis mil puentes y Michoacán tiene 400.
Pero, subraya que más importante que el número "son más importantes las causas que ocasionan sus daños, ya sea por pase de vehículos o por temblores", de allí que se analizarán las técnicas utilizadas para rehabilitar y/o reforzar estas estructuras.
Si bien, el doctor da cuenta que los puentes Albatros y doctor Ignacio Chávez son importantes, el primero por su funcionamiento elevadizo y el segundo por su longitud pero es tradicional y bastante común "en Michoacán tenemos puentes importantes, el Infiernillo dos tiene un sistema de aislamiento de base, para reducir el movimiento del puente cuando ocurren los temblores".
Este puente, especifica, fue el primero en el país al que se le colocó el sistema para convertirlo en una estructura más segura "en el país sólo hay tres, tristemente, porque a nivel mundial se ha aplicado este sistema en Estados Unidos, Francia y Portugal, técnicos de dispositivos de control haciendo estructuras más seguras (una placa de hule y otra de acero, se mueve de manera muy flexible como gelatina) con mucho menos daños".
En Michoacán nos interesa tener este tipo de puentes, especificó Jara Guerrero "porque estamos en una zona altamente sísmica, desde el golfo de Tehuantepec en Chiapas hasta Jalisco, se generan muchos temblores, que con magnitudes mayores a 5.5 en escala de Richter puede dañar estructura en puentes, edificios y caminos".
Para ejemplificar este daño, informó que "sólo en esta zona se genera un temblor con magnitud siete en escala de Richter o mayor, cada tres años, pero en Michoacán en promedio cada 12 años ocurre un temblor de escala siete o mayor, por eso debemos tener cuidado en planear nuestras estructuras".
Desafortunadamente, opinó el experto en sismología que la ciudad de Morelia "está poco protegida, la poca preparación tiene que ver con actividades preventivas, se tiene que conocer cuáles son sus zonas vulnerables y existe muy poco control de la evaluación de los proyectos para la edificación de construcciones".
Agrega que para ello se requiere contar con proyectos adecuados "pero al municipio lo que le importa más en el otorgamiento de licencias son más proyectos arquitectónicos que proyectos estructurales, se ha descuidado enormemente nos ha llevado a la vulnerabilidad sísmica no es nada bueno, si nos ponemos a evaluar encontramos muchos defectos sísmicos".