Morelia, Mich., Patricia Torres.– Con el inicio de la temporada de lluvias ha habido una recuperación del agua en las presas de Michoacán, pero también el riesgo para que se registren deslaves nuevamente en el oriente, especialmente en el municipio de Angangueo donde el riesgo es inminente, según declaró Pedro Aguilar Aguilar.
El director local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) indicó que las presas han tenido una recuperación en promedio del diez por ciento, aunque su recuperación son en los meses de septiembre y octubre, la de Infiernillo que es la más grande ha recuperado el ocho por ciento de su almacenamiento, ya que su nivel estaba en 32 y ahora está en 40.
Y dado que las lluvias que se esperan irán de fuertes a abundantes en todo el estado en los próximos días, el reblandecimiento de tierras "es un riesgo muy evidente y que se tiene que tener cuidado en el oriente del estado, porque hay muchas zonas deforestadas, las montañas inestables y con esa cantidad de agua ya tenemos deslaves en Susupuato–Jungapeo, algunos problemas han afectado canales de riego".
La situación en Angangueo, estimó el funcionario federal "el riesgo es inminente, tenemos muchos jales de minas (producto de su excavación) y el material nunca se llega a compactar completamente, ni la vegetación arraiga en ellos, son puntos muy delicados, este material es sobrante, la escoria, la espuma de las minas".
Aunado a esta situación Aguilar Aguilar dio a conocer que actualmente persiste una zona de inestabilidad frente al Caribe, "que meterá mucha agua en Chiapas, Campeche, Quintana Roo y Veracruz, pero esperemos cómo evoluciona, tenemos una franja de vaguada que cruza Chiapas, Guerrero, Michoacán, Jalisco y el centro del país".