Morelia, Mich., Patricia Torres.– "Quizá existan ciudades mal planeadas que pudieran estarse comiendo algún tipo de tierra", aclaró a Zonau Sergio David Guzmán Dueñas, delegado estatal de la Procuraduría Agraria, pero, "es más una percepción que se tiene de que la zona urbana invada las áreas rurales".
Y esta declaración el funcionario federal la fundamenta en que más de la mitad del territorio nacional es tierra social "el 70 por ciento de la biodiversidad es tierra ejidal; dos terceras partes de las playas es ejidal; por lo que no podemos decir que las áreas urbanas se estén comiendo a las tierras rurales".
Pero, al preguntarle a Guzmán Dueñas sobre la situación que prevalece en las zonas conurbadas Morelia–Tarímbaro, Zamora–Jacona y La Piedad–Pénjamo, donde todo indica que invaden sus tierras, aseguró que es la falta de planeación por parte de autoridades municipales que van de la mano con el gobierno del estado, "pero si no hay visión hacia dónde queremos que crezcan la ciudades, sucede ese crecimiento", lo mejor, sugirió es que se de otro tipo de crecimiento: planeado y de manera armónica.
Por ello, informó que la Procuraduría Agraria reitera su llamado para que cualquier proyecto que aborde un crecimiento urbano hacia una tierra social, acudan a sus oficinas y se les pueda asesorar y haya un crecimiento ordenado.
En el tema agrícola, sugirió que tal vez el cambio de uso de suelo esté cambiando "pero no significa que se coma al ejido o desapareciéndolo" por lo que aclaró que en Michoacán de su territorio de cinco millones 986 mil 400 hectáreas, corresponde a superficie social dos millones 901 mil 771 hectáreas y donde se ubican mil 867 núcleos agrarios "casi la mitad es tierra social: ejidos y comunidades".
Y señala que el mensaje que da la Procuraduría Agraria, que en su visión se define como la ombudsman agrícola, es que los ejidatarios no vendan sus tierras, para ello mejor promueven el programa Fomento a la Inversión Pública y Privada en la Propiedad Rural FIPP, donde se buscan inversionistas para que metan dinero al campo, el ejido no venderá su tierra, mejor la rentará: en una mina, en un proyecto turístico, o industrial. "Que hagan proyectos en su tierra, ganando más"–
Cabe precisar que el FIPP es un programa agrario para dar a la tierra rural usos más eficientes y productivos conforme a su vocación, protege la propiedad de los campesinos fomentando la coinversión y generando condiciones de certeza jurídica en las inversiones en el campo.