Morelia, Mich., Patricia Torres– "Es lamentable que se deterioren los inmuebles u otros colapsen ante la falta de mantenimiento, pero los gobiernos municipal, estatal o federal no pueden obligar a un particular a dar mantenimiento a un edificio para que lo conserve, por ser propiedad privada, si dice que no tiene recursos económicos no se le obliga, ni tampoco se deben invertir recursos públicos", informó Horacio Enrique Villicaña Mora.
Para el coordinador ejecutivo del Centro Histórico y Zonas Monumentales del ayuntamiento de Morelia, al ser entrevistado por Zonau y luego de haber conocido de la demolición de la casona ubicada en las inmediaciones del bosque Cuauhtémoc, informó que tanto el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el ayuntamiento sostienen pláticas con los propietarios de inmuebles "para que les den mantenimiento y no se sigan deteriorando".
El problema para la protección de inmuebles, que si bien no están considerados como patrimonio de la humanidad, pero que si representan un emblema para la ciudad, es de leyes no solo estatales, sino incluso de nivel nacional, considera el funcionario municipal.
Esta casona que fue derrumbada a solicitud de sus propietarios, quienes también eran dueños de la funeraria Bravo, se ubicaba en la zona de transición o de monumentos "si no es edificio catalogado como tal, si es una vivienda moderna, lo que se cuida es el entorno: las alturas, los colores, los aspectos que se norman, pero la edificación es más flexible", resumió Villicaña Mora.
Cabe hacer mención que el centro histórico y la zona de transición de Morelia abarca 219 manzanas y once mil 300 predios, de los cuales mil 113 cuentan con la declaratoria de monumento reconocido por la UNESCO como patrimonio de la humanidad; de éstos en estudios en conjunto realizados entre el INAH, el Centro Histórico y Zonas Monumentales y Protección Civil se concluyó que 74 inmuebles representan un grave estado de deterioro y de éstos únicamente 13 están catalogados como históricos y con riesgo de derrumbe.
Estos 13 edificios se ubican en las calles de 20 de noviembre esquina Pino Suárez, Antonio Álzate 355, Álvaro Obregón esquina Plazoleta sin número, Aquiles Serdán 501, Belisario Domínguez 65, Granaditas esquina Monte de las Cruces, Guerrero esquina Leona Vicario, Héroe de Nacozari 134, Madero oriente esquina Amado Nervo 635 y 636, Plan de Ayala 265 y Serapio Rendón 160.
Pero una de las acciones que realiza la dirección que encabeza Villicaña Mora, con el fin de evitar el deterioro de las casas antiguas, es el retiro de la microflora y flora nociva que crece en los inmuebles, pero que ocasiona su colapso "se recomienda que no tengan cosas pesadas y que limpien las azoteas, pero la flora, si no se corta a tiempo y se seca la planta desde la raíz destruyen las paredes y techos de inmuebles, como ejemplo tuvimos la vivienda ubicada en Humboldt esquina con Vicente Santa María en el año 2008".
Por vez primera y en los tres años que lleva la presente administración, informó Horacio Villicaña, se retiró la microflora y flora nociva en mil 255 inmuebles del centro histórico.