Morelia, Mich., Patricia Torres.– Debido a las políticas de urbanización, así como factores de hacinamiento en las viviendas y falta de desarrollo urbano, se hace cada vez más difícil que en Michoacán se construyan casas de madera, pese a que los antecedentes que se tienen de éstas es que funcionaban muy bien y además tienen una duración de hasta 300 años.
Para el experto en la construcción de casas con madera, Armando Chávez Ponce de León, invitado al Taller de Diseño y Construcción de Viviendas que organizó el Consejo Nacional de la Madera en la Construcción (Comaco), es una opción para quienes habitan en lugares donde se carecen materiales pétreos a la mano.
Entre los antecedentes de la vivienda de madera en Michoacán, citó la troje purépecha, la que se utilizaba como granero, vivienda y protección de animales domésticos "las personas que vivieron en este tipo de vivienda estaban ausentes de enfermedades reumáticas y respiratorias, ellos dicen que ahora construimos casas para enfermarnos, por los materiales pétreos que se utilizan".
Este tipo de casa se utilizaba principalmente en la sierra de Durango, Chiapas, Oaxaca, Michoacán, ya que allí los días son fríos y las noches heladas, con fuertes vientos y granizo; pero también se construyen en las costas y lugares susceptibles a los sismos, ya que la madera tiene un buen comportamiento y sin riesgos.
La construcción se les facilitaba porque tenían el material a la mano y todo era construido de madera: pisos, techos, muros, tejamaniles y "estaban orgullosos de esa manera de resolver su necesidad, además porque muchas de esas casas han durado más de 200 o 300 años"
No obstante, Chávez Ponce de León, asegura que en otros países, tales como Canadá, Estados Unidos y Japón "la construcción de viviendas está muy desarrollado". Por citar un ejemplo, del país Nipón indicó que todo está muy industrializado, las casas se construyen en un 70 por ciento en un taller y el resto en el lugar, pero son muy exigentes con el confort por lo que sus desarrollos son muy caros, "quieren ventanas de invierno, sistemas muy automatizados, cambios de coloración, son muy exigentes en la calidad de los terminados".