El crecimiento poblacional y las actividades asociadas al desarrollo socioeconómico (como la expansión de la pesca, las construcciones marinas y el incremento de actividades turísticas costeras) en Iberoamérica han generado impactos significativos sobre los ecosistemas marinos, costeros, dulceacuícolas e insulares que afectan a la fauna silvestre.
Para contribuir a la solución de los problemas ambientales que han surgido y promover la
formación de recursos humanos imprescindibles para construir una sociedad basada en el conocimiento, los países iberoamericanos necesitan fomentar nuevos mecanismos de cooperación que permitan potenciar y enriquecer los esfuerzos locales, nacionales y regionales.
Con la creación de la Red Iberoamericana para la Conservación de Hábitats Críticos para los Mamíferos Acuáticos (RICMA) se establecerán los vínculos de colaboración entre grupos de investigación con el fin de trabajar sobre objetivos prioritarios para la conservación de los ecosistemas acuáticos. Los países que conforman la
RICMA (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, España, México y Uruguay) son culturalmente homogéneos, lo que facilita las interacciones y sinergias entre los grupos de investigación que son necesarias para lograr un proceso colectivo de aprendizaje, lo que generará un mayor y mejor flujo de conocimientos e innovaciones y una adecuada incorporación de los mismos en la solución de los problemas de degradación ambiental que enfrenta cada país de la región.
Finalmente, la RICMA favorecerá el intercambio de información sobre biodiversidad y la calidad ambiental en las distintas regiones e impulsará acciones conjuntas de investigación y educación orientadas a la recuperación
de los ecosistemas degradados, lo que tendrá un efecto directo en el planteamiento de políticas de desarrollo sustentable en la gestión marinacostera.