Siguiendo con el recorrido, otro de los sitios indicados para tener una estancia pacífica y placentera, es Cuitzeo… el corazón de Michoacán, poseedor de una basta riqueza cultural y guardián de un impresionante lago que lleva su nombre considerado el segundo más grande de todo el País.
Para llegar a el, basta con tomar la carretera libre Morelia – Salamanca y atravesar el lago. A tan solo 15 mins. de Morelia, el Pueblo Mágico de Cuitzeo se convierte en el lugar adecuado para adentrarse al pasado y disfrutar un tranquilo fin de semana recorriendo sus calles con atractivos vestigios empapados de historia.
Uno de los más representativos es El exconvento Agustino de Santa María Magdalena, reliquia de estilo plateresco, que guarda en sus interiores un acervo bibliográfico de 1088 volúmenes y una gran riqueza ornamental. Esta obra fue construida en 1550, y hoy representa uno de los testimonios de mayor importancia en la historia de México. Además, debido a su maravilla arquitectónica, ésta obra es escenario de importantes eventos culturales tales como obras de teatro, exposiciones de pintura y fotografía, pastorelas, conciertos de música.
La calidez de su gente demuestra la tranquilidad con que se vive allí, un hogar detenido en el tiempo donde los años y los siglos, son transmitidos a sus nuevas generaciones.
Cada año celebran su Convite, una tradicional fiesta que consiste en un recorrido nocturno por las principales calles del pueblo, siendo un espectáculo único en el Estado y en el País, donde se pueden apreciar más de 100 Mojigangas bailando al son de varias bandas de viento. Esta festividad se lleva a cabo el viernes previo al martes de carnaval.
La gastronomía que allí se puede encontrar es tan diversa para gustos y edades. Puedes comer un fresco pescado en un restaurante a la orilla del lago, o bien, saborear platillos típicos como: carnitas, corundas, mole, elotes asados, mezquites cocidos con piloncillo, atole blanco, negro o de chaqueta y el típico jarro de pulque en algún rincón del pueblo.
Ven a visitar Cuitzeo… respira, siente, experimenta un viaje en el tiempo.