Ciudad de México, DF, México, 27 de mayo de 2010, Paralelo.– Con la penetración del crimen organizado en los medios de comunicación de nuestro país, se vulneran gravemente la libertad de expresión, el periodismo crítico y la libre circulación de la información, afirmó el maestro Raúl Navarro Benítez, profesor del Departamento de Educación y Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
El investigador aseguro que los recursos ilícitos "… son fundamentales para la supervivencia de los medios que legitiman un discurso del miedo que promueve la idea que el gobierno de Felipe Calderón perderá la guerra contra el narcotráfico".
Los medios de comunicación mexicanos, aseveró, son el segundo frente en el que se desarrolla la guerra contra el crimen organizado, al grado que hay periodistas infiltrados que definen la agenda noticiosa y a nadie parece importarle.
Por eso el fenómeno de la "colombianización" de México se presenta a pasos agigantados en este cuarto año de gobierno de Felipe Calderón, quien declaró la guerra contra el narcotráfico que ha cobrado ya más de 22 mil muertes.
El profesor de la Unidad Xochimilco indicó que la percepción ciudadana es que el gobierno está perdiendo esta batalla, de acuerdo con sondeos de organizaciones no gubernamentales.
Los medios de comunicación de masas, en especial la televisión, son el espacio donde se construyen y modifican las percepciones sociales, ya que las imágenes difundidas aterran a la población y posibilitan la toma de decisiones políticas.
En un monitoreo realizado por la organización Ciudadanos en Medios, Democracia e Información, AC a tres noticieros de Televisa, Televisión Azteca y Canal 11, resultó que en cuatro de cada diez notas aparecen armas de fuego, y la cuarta parte de ellas está relacionada con el crimen organizado, en la que se da cuenta de detenciones, asesinatos y ajusticiamientos, recordó.
En este contexto, los medios no sólo juegan en favor de las organizaciones delictivas, sino que la información se sustenta en montajes mediáticos para resaltar la efectividad y el poder del gobierno en el combate al crimen organizado, como fue la muerte del narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, en Cuernavaca, Morelos, exhibida de manera grotesca.
El investigador metropolitano sostuvo que el gobierno federal panista genera un clima de miedo a partir de un "reguero de sangre", aplicando una táctica de guerra de propaganda propia de España y de Estados Unidos, aunque esta práctica se aplica de manera selectiva a ciertos grupos sociales independientes, como el caso de Atenco y de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca en 2006, en donde se criminalizó la protesta social.
Raúl Navarro Benítez esgrimió la idea que los líderes de opinión legitiman el discurso del miedo, y a la par ocultan la violencia y represión del gobierno. Esta situación de linchamiento mediático está vinculada con poderosos grupos conservadores de Estados Unidos y de México.
No hay duda que estos elementos fueron utilizados para crear y propagar el voto del miedo en las elecciones presidenciales de 2006 con el objetivo de derrotar a Andrés Manuel López Obrador; pero que también fue empleado en la elección presidencial en la que resultó ganador Ernesto Zedillo Ponce de León. El especialista en medios de comunicación aseguró categóricamente que en esa ocasión el recurso utilizado fue el peligro que representaba el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).