Por: Anabel Guridi
Ciudad de México, DF, México, 29 de marzo de 2010.- Por su exploración del espacio, la transparencia, las luces y los nuevos materiales utilizados en obras como el edificio de Christian Dior en el barrio de Omotesando en Tokio o el Glass Pavilion del Museo de Arte Contemporáneo de Toledo en Estados Unidos, la pareja de arquitectos japoneses formada por Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa, ha sido galardonada este año con el premio Pritzker, la más alta distinción en el mundo de la arquitectura equivalente al Nobel, apenas 15 años después de haber fundado el despacho de arquitectura SANAA.
Sejima de 54 años, es la segunda mujer en obtener este galardón de excelencia en arquitectura luego que la iraquí Zaha Hadid lo hiciera antes. Otra particularidad es que por tercera vez el Pritzker se asigna a dos arquitectos y por cuarta a profesionales japoneses.
Nishizawa de 44 años, consideró que el premio es un estímulo a los esfuerzos profesionales y ha declarado a agencias internacionales de noticias que lo recibía “… con gran humildad. Estoy muy honrado y al mismo tiempo sorprendido. Lo considero como un estímulo”.
Sejima y Nishizawa son socios fundadores de la firma de arquitectura SANAA y es la cuarta ocasiones que arquitectos japoneses obtienen el Pritzker asignado por la Fundación Hyatt de Chicago y que por su trascendencia es considerado el premio Nobel de esta disciplina.
De acuerdo a un comunicado emitido por el jurado del Premio Pritzker, el trabajo de los arquitectos japoneses tanto en su país natal como en Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Holanda, España, y Francia, donde han trabajado intensamente, es “… delicado, poderoso, preciso, fluido e ingenioso, aunque no demasiado o abiertamente recurrente… (y) por la creación de edificios que interactúan exitosamente con sus contextos y las actividades que contienen, creando una sensación de plenitud y riqueza experiencial".
En algún momento del proceso de adjudicación se analizó la pertinencia de entregarlo sólo a uno de ellos pero el jurado analizó que durante más de quince años los dos arquitectos han trabajado juntos y por esa simple razón es imposible separar la responsabilidad individual de cada uno en sus proyectos.
Respecto a la obra, el jurado expresó que cada uno de sus edificios es fruto de la unión de dos mentes que "… buscan las cualidades esenciales de la arquitectura" a través de una "… economía de medios".
Otro rasgo esencial es la sencillez de su arquitectura, el regreso a los elementos originales, como en el edificio del Nuevo Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, que no es otra cosa que una superposición de bloques que contrastan con el entorno de la zona del Bowery.
Los expertos asesores y jurados del Pritzker destacan además lo que llaman “solución única” de la agencia SANAA para la ampliación, aún no concretada, del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), con un edificio traslúcido que dejaría pasar la luz, el viento y la lluvia.
Obras de relieve son además la escuela Zollverein de Administración y Diseño en Essen, Alemania, el teatro De Kunstline en Holanda, y una estructura instalada durante tres meses en el césped del Pabellón Serpentine en Londres.
Otras obras significativas son: El O-Museum de Nagano y el M21st Century Museum of Contemporary Art de Kanazawa, ambos en Japón, así como el recientemente inaugurado Rolex Learning Center de Lausana en Suiza.
Los japoneses que anteriormente ganaron el premio son el fallecido Kenzo Tange (1987), Fumihiko Maki (1993) y Tandao Ando (1995) y el español Rafael Moneo en 1996.
El premio Pritzker se asigna con un medallón de bronce y 100.000 dólares y es entregado en un lugar distinto cada año. El acto de adjudicación para Sejima y Nishizawa está programado el 17 de mayo en la isla Ellis, en Nueva York. La crema y la nata de la arquitectura mundial estarán allí para plegarse al encanto de esta pareja de profesionales del diseño y la construcción.