Concordia, Sinaloa, México, 12 de marzo de 2010.- Ubicado prácticamente en tierra de nadie, en el paisaje más agreste de la parte noroccidental de México, en la zona geográfica conocida como el Espinazo del Diablo, en el cruce de la nueva autopista entre los límites de Durango y Sinaloa, el Gobierno Federal e inversionistas mexicanos y españoles construyen el puente Baluarte Bicentenario una obra de 1.2 kilómetros de longitud que tendrá un costo de 18 mil millones de pesos que salva un accidente topográfico que parecía insuperable para conectar así a todo el norte del país desde Mazatlán a Matamoros.
Ayer el presidente Felipe Calderón Hinojosa recorrió parte de esta obra y en particular el puente Baluarte Bicentenario, donde aseguró que la prioridad del Gobierno Federal es la infraestructura, ya que estas obras colocarán a México como un jugador estratégico en la economía global.
De gira por Sinaloa, uno de los estados del país más golpeados por el activismo de la delincuencia organizada y el narcotráfico, el Ejecutivo estuvo en el municipio de Concordia, donde afirmó que el puente es un orgullo de la ingeniería mexicana.
Y subrayó: “Con este puente Baluarte, con esta autopista Mazatlán-Durango, estamos verdaderamente superando el desafío y la adversidad que implicaba el cruzar estas serranías, esta Sierra Madre Occidental, tan intrincada, tan desafiante y lo vamos a lograr y lo vamos a superar”.
Acompañado por los Gobernadores de Sinaloa, Jesús Aguilar Padilla y de Durango, Ismael Hernández Deras, el mandatario destacó que éste será el puente más grande de América y uno de los más grandes del mundo, con mil 200 metros de longitud, para librar 390 metros de profundidad.